martes, 15 de noviembre de 2016

Harinas blancas sin gluten y la diabetes

Con respecto al dia de ayer, 14 de noviembre, que fue el dia mundial de la Diabetes, queria dejarles algunos comentarios sobre el tema. todo lo que voy a volcar en la entrada es de mi humilde opinion, nacida del aprendizaje cotidiano y de ser hija de una madre celiaco-diabetica.
LAS HARINAS SIN GLUTEN SIGUEN SIENDO HARINAS BLANCAS
¿Por qué siempre utilizo harinas de semillas?
Bien sabemos que cuando nos prohiben algo, mas lo deseamos, no? bueno, eso mismo nos pasa a los celiacos cuando nos dicen que ya no podemos comer mas nunca en la vida una facturita o un triple de jamon y queso. se nos despierta la rebeldia y queremos comernos todo lo que tenga TACC. Y como no podemos, que hacemos? si!!!! Nos comemos las mismas cosas pero sin TACC. Todos los dias pastas sin gluten, pizza sin gluten, biscochitos de grasa sin gluten, galletas simil oreo sin gluten....
Y tambien es normal ver que cuando iniciamos la dieta sin gluten comenzamos a engordar y no sabemos por qué.... O nos negamos a aceptar el por qué. y la explicacion es que basamos toda nuestra dieta en panificados y pastas, hechas con harinas sin gluten pero blancas. Harinas pobres en nutrientes pero ricas en hidratos de carbono simples, se digieren rápido y nos suben la glucemia al techo. Además del efecto adictivo que tienen, que nos hace desear comer más y todo el tiempo. Estos carbohidratos se guardan en el cuerpo en forma de glucógeno, como reserva, pero como nuestra vida es hiper sedentaria nunca usamos esa reserva y se transforma en grasa.
Al pasar el tiempo no solo vamos a notar que aumentamos de peso, sino que pueden aparecer otras patologías asociadas al mismo, entre ellos la diabetes. Muchas veces  se sufre antes de ser diagnosticado de celiaquía, pero otras veces aparece después del diagnostico. Una razón es que llegamos a consumir taaaanta glucosa (almacenada en los carbohidratos) que la insulina generada es insuficiente para metabolizarla y directamente no podemos hacerlo. Esa glucosa queda en la células sin poder ser utilizada ya que debe ser procesada para que éstas la utilicen y predispone a la aparición de diabetes y tamnbién de hígado graso, entre otras.
SALVEDAD: La glucosa es necesaria para las funciones normales de las células, sobretodo las neuronas. Pero debe entrar a nuestro cuerpo en cantidades aceptables.
Les voy a dejar un trozo del trabajo de investigacion sobre diabetes infantil que elabore para la cátedra de Biologia Molecular cuando cursaba Nutrición en la Universidad Tecnica de Manabi en Ecuador. Es un tema que me pareció interesantísimo, porque los culpables de que nuestro niños desarrollen diabetes somos LOS ADULTOS, cuando les transmitimos malos hábitos alimentario y de vida sedentaria. Por eso decimos que esta enfermedad tiene mucho que ver con los factores ambientales, ya que son los que disparan a toda la carga genética. Como la celiaquía cuando nos exponemos al gluten.
“LA DIABETES Y SU INCIDENCIA EN LA POBLACIÓN INFANTIL”
INTRODUCCION
La diabetes es uno de los padecimientos crónicos más comunes en la infancia. La diabetes es la enfermedad endocrinológica más frecuente en la edad pediátrica.  En pediatría la diabetes tipo 1 supone el 90% del total de diagnósticos. Se diagnostica con mayor frecuencia en niños, adolescentes o adultos jóvenes. Alcanza a aquellos que todavía van a la guardería y a los bebés. A menudo la diabetes en la infancia pasa desapercibida o es tardíamente diagnosticada. Anteriormente denominada diabetes insulino dependiente o diabetes juvenil, es generalmente resultado de la destrucción de las células ß del páncreas por factores inmunológicos autoinmunes. La insulina es una hormona producida en el páncreas por células especiales, llamadas células beta. Se necesita para movilizar el azúcar de la sangre (glucosa) hasta las células. Dentro de las células, la glucosa se almacena y se utiliza después para obtener energía. Con la diabetes tipo 1, las células beta producen poca o ninguna insulina.
Se escogió este tema porque la diabetes en los pacientes pediátricos se ha incrementado gradualmente  en los últimos años, debido al acelerado ritmo de vida de la sociedad que involucra también a los niños. Estos supone el aumento de hábitos poco saludables como el sedentarismo, alimentación pobre en nutrientes y alta en carbohidratos simples y grasas y falta de conductas de alimentación ordenada, siendo  la segunda enfermedad crónica más común en la infancia. A esto se suman trastornos secundarios como retinopatías diabéticas y desordenes metabólicos, que a largo plazo conllevan a colapso general del organismo. Para el tratamiento y control efectivo de la enfermedad, el entorno del paciente debe acompañar al paciente en la adopción de hábitos saludables de alimentación y estilo de vida. 
Estadísticas
Según  los reportes de Egresos Hospitalarios del INEC,  en el año 2007  la Diabetes Mellitus tipo 1 fue el motivo de ingreso de 81 niños menores de 15 años.  En el Hospital Baca Ortiz de Quito (HBO) ese año ingresaron 15 pacientes (18.5 %).
La diabetes tipo 1 anteriormente denominada diabetes insulino dependiente o diabetes juvenil es generalmente resultado de la destrucción de las células ß del páncreas por factores inmunológicos autoinmunes. Tiene marcadores como la presencia de anticuerpos (anti insulina, anti GAD -GAD65- anti tirosina fosfatasa IA-2 y IA-2ß).
Uno o varios de estos  autoanticuerpos están presentes en un 85-90% de los individuos al momento del diagnóstico.
En el Hospital Baca Ortiz esto ocurre en 93% de los niños. Existe también una fuerte asociación con el sistema mayor de histocompatibilidad  HLA, especialmente con los alelos HLA-DR/DQ y los genes DQA y DQB y DRB. Además de esta predisposición genética también se relacionado con factores ambientales aún poco definidos. Existen algunos pacientes en que no se logra poner en evidencia factores autoinmunes por lo que se considera idiopática.
Síntomas que determinan el diagnostico clínico en adultos y niños.
  • Niveles de glucosa altos en la sangre
  • Estar muy sediento
  • Sentirse hambriento
  • Sentirse cansado a toda hora
  • Tener visión borrosa
  • Sentir entumecimiento o sentir hormigueo en los pies
  • Perder peso sin proponérselo
  • Orinar con mayor frecuencia (incluso el hecho de orinar de noche o mojarse en la cama en los niños que pasaban las noches secos antes)
Para otras personas, estos síntomas serios de advertencia pueden ser los primeros signos de diabetes tipo 1, o pueden presentarse cuando el azúcar en la sangre está muy alto (cetoacidosis diabética):
  • Respiración profunda y rápida
  • Boca y piel seca
  • Cara enrojecida
  • Aliento con olor a fruta
  • Náuseas o vómitos, incapacidad para retener líquidos
  • Dolor de estómago
  • Nivel de glucosa bajo en la sangre (hipoglucemia)
Los síntomas aparecen generalmente cuando el nivel de azúcar en la sangre cae por debajo de 70 miligramos por decilitro (mg/dL). Puede aparecer:
  • Dolor de cabeza
  • Hambre
  • Nerviosismo
  • Latidos cardíacos rápidos (palpitaciones)
  • Temblores
  • Sudoración
  • Debilidad
Necesidades energéticas
1. Los requerimientos energéticos son semejantes al niño sano de igual edad,sexo y actividad física.
• RN: 120 kcal/kg peso.
• Lactantes: 80-100 cal/kg peso.
• Desde el primer año vida hasta pubertad: aplicar fórmula 1.000 + (años x 100).
• Niñas púberes: entre 1.500 y 2.000 calorías al día (mayor requerimiento si la actividad física es importante).
• Niños púberes: entre 2.000 y 2.500 calorías al día (mayor requerimiento si la actividad física es importante).
• Después de la pubertad disminuyen las necesidades energéticas. Si no se ajusta la ingesta puede aparecer sobrepeso, sobre todo en las mujeres.
El aporte calórico debe ser distribuido a lo largo del día en múltiples tomas enfatizando en la necesidad de un adecuado desayuno, respetando el apetito del niño y ajustando las dosis de insulina a la ingesta. El control de peso y talla permite valorar si la ingesta es la adecuada.
Se debe evitar el sobrepeso u obesidad, que aumenta la insulinorresistencia y el riesgo cardiovascular, que ya está elevado por el hecho de tener diabetes.
2. Distribución calórica entre los diferentes nutrientes:
• Hidratos de carbono: 50-60% de las calorías totales.
• Grasas: 25-30% de las calorías totales.
- < 10% ácidos grasos saturados e insaturados trans.
- < 10% ácidos grasos poliinsaturados.
- > 10% ácidos grasos monoinsaturados.
- < 300 mg/día de colesterol.
• Proteínas: 12-15% de las calorías totales.
• Aporte de fibra 30-35 g/día Contenido de hidratos de carbono (HC)
• No debe restringirse el consumo de carbohidratos. Estos deben aportar el 50-
60% de las calorías totales.
• Estas dietas con alto contenido en carbohidratos sólo mejoran el control glucémico si se acompañan de alto contenido en fibra.
• En la respuesta glucémica a los alimentos influyen varios factores (Tablas I y II):
- La cantidad total de carbohidratos.
- El tipo de azúcar (monosacáridos, disacáridos…).
- El tipo de almidón (amilopeptina, almidones resistentes).
- La manera de cocinar y procesar los alimentos.
Se preconiza el consumo de carbohidratos complejos que requieren una digestión más prolongada, con una absorción más lenta y por tanto producen menores oscilaciones glucémicas. La ingesta de hidratos de carbono más simples (azúcares: fructosa, sacarosa) puede permitirse, siempre y cuando no supongan más del 5-10% de lascalorías totales y estén sustituyendo a otros hidratos de carbono. 
Para adecuar la insulina a administrar se usa el índice insulina hidratos de carbono que expresa la cantidad de insulina necesaria para cubrir una ración de hidratos de carbono. Este índice hay que calcularlo para cada ingesta del díaria que es diferente en los distintos momentos y ello está en relación con la mayor o menor sensibilidad a la insulina en ese momento. La cuantificación correcta del contenido de HC es imprescindible para conseguir un buen control metabólico.
Aquellos niños o adolescentes con régimen insulínico de 2 dosis fijas deben mantener constante la hora y la cantidad de ingesta de HC todos los días, siendo en ellos importante la ingesta antes de ir a la cama para prevenir la hipoglucemia nocturna.
Contenido de fibra
Hay estudios que demuestran que una alimentación rica en fibra (30-50 g/día) reduce la HbA1c en la diabetes tipo 1 y mejora el control glucémico, el hiperinsulinismo y los niveles de lípidos en la diabetes tipo 2.
Contenido en grasas
Las grasas son los nutrientes con mayor contenido calórico (9 kcal/g frente a 4 kcal/g que aportan la proteínas y los HC).En adultos, el riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes es similar al de un paciente sin diabetes que haya presentado un accidente cardiovascular.
Lo conseguiremos:
• Reduciendo el consumo de grasa animal, sustituyendo el consumo de carnes rojas por la carne de aves o pescado. Hay que consumir lácteos desnatados en niños mayores de 6-7 años, evitar el consumo de quesos ricos en grasa y mantequillas/margarinas, evitar la comida precocinada y los snacks que contienen aceites de palma o coco, que aun siendo vegetales son ricos en ácidos grasos saturados.
Contenido en proteínas
• Deben aportar el 12-15% de las calorías totales.
• El aporte proteico es fundamental durante la época de crecimiento.
• No debe reducirse la ingesta proteica en los pacientes con diabetes con una función renal normal
Aporte de sodio
El aporte de sodio para los niños y adolescentes con diabetes, sin otro problema añadido (p.ej.: hipertensión arterial –HTA–) debe ser el normal:
• Niños de 1 a 3 años: 500 mg/día.
• Niños de 4 a 6 años: 700 mg/día.
• Niños de de 7 a 10 años: 1.200 mg/día.
Micronutrientes
Los niños y adolescentes con diabetes tienen las mismas necesidades en vitaminas y oligoelementos, que la población general.




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